The end of science & reality mining

Sencillamente provocadora la tesis que Chris Anderson lanza en la revista Wired en su edición de julio de 2008 y que yo creo que todavia no nos ha concienciado totalmente sobre lo que sabemos.
Un mes más tarde otra referencia ( que se viene llamando «reality mining») donde en el artículo Clive Thompson on Real-World Social Networks vs. Facebook ‘Friends’ se apunta a el descubrimiento de las conversaciones reales explorando en las trazas electrónicas que dejamos y que «muestran» quién se entera, y que no es precisamente el jefe jerárquico.

This type of research has evolved into a new field called reality mining. By
tracking people using location-aware devices like mobile phones or electronic
badges, scientists are revolutionizing our understanding of how social networks
function.

Así que, como siempre, «ojo con lo que decimos».

Pininfarina: Arte

Acogiendome a el titular de la columna de Enric Gonzáles en El País: Arte con el que anunciaba el fallecimiento de Andrea Pininfarina he de confesar que me ha impactado doblemente. Primero por la desaparición así, definitiva, de una persona con su carisma y segundo por su descripción de lo que realmente producía es equiparable a otras grandes actividades humanas que se catalogan como Arte.

ENRIC GONZÁLEZ 08/08/2008
Creo que hay que sentir respeto por las cosas que uno no comprende. A
veces, lo incomprensible puede ser altamente sugestivo, como ciertas películas
de David Lynch. O apabullante, como una pizarra llena de fórmulas matemáticas. O
incomprensible a secas, como buena parte de la pintura contemporánea. En materia
de pintura contemporánea me reconozco un zoquete. Será falta de sensibilidad. Me
gustan Bacon, Freud y, en general, quienes pintan imágenes inteligibles. Incluso
el Richter abstracto me gusta, porque trabaja de forma sistemática y cuando no
es visualmente perceptible, resulta al menos deducible.Prefiero el arte obvio,
conciso, funcional, disciplinado. De ahí mi devoción por el arte industrial, que
suele catalogarse, erróneamente, bajo la peligrosa etiqueta del «diseño». El
arte industrial implica la cooperación de diversos creadores, especializados en
distintas disciplinas, y abarca mucho. Desde el cine (arte industrial) y la
televisión (arte industrial), a la fabricación de muebles.La noticia de la
muerte de Andrea Pininfarina apenas fue recogida ayer por los informativos. Y,
sin embargo, Andrea Pininfarina perteneció a una familia de grandes artistas. El
fundador, Pinin Farina (los sucesores decidieron unir el apodo y el apellido),
expuso en el MoMa neoyorquino su célebre Cisitalia (1947), y desde entonces no
dejó de crear maravillas.A diferencia de otros artistas, los Pininfarina
necesitaban mucho más que inspiración o talento comercial. Necesitaban un
ingente trabajo técnico. Se dedicaban a las carrocerías de automóvil, lo que,
además de chapa y pintura, requería ingenieros, físicos, químicos, dibujantes,
escultores y un gran número de informáticos. Fueron, por ejemplo, los primeros
en utilizar el túnel de viento para perfilar sus creaciones.Los más hermosos
modelos de Ferrari, Lancia, Alfa Romeo, Maserati, Fiat, Peugeot y Volvo salieron
de sus talleres. La creatividad de los Pininfarina se extendió con los años a la
construcción, el mobiliario, las herramientas o los objetos especiales, como la
antorcha para los Juegos de Invierno de Turín. Pinin, Sergio y Andrea
Pininfarina, fallecido ayer en accidente, vivieron sin haber firmado jamás algo
superfluo o feo. Su trabajo fue importantísimo. Para mí, están a la altura de
John Ford o Picasso. En lugar de añadir caos al mundo, trataron de hacerlo más
bello y comprensible.

Aquí mi homenaje para él.

Giroscopio versus péndulo (3D vs. 2D)

Tras estudiar Informática, donde curiosamente soslayé las asignaturas que tenían que ver con el tema de Gráficos, la disciplina principal que marcó toda mi carrera laboral posterior fué el 3D o las tres dimensiones.

En el ámbito de la informática de gestión del desarrollo de producto, hoy, no en aquel momento, el 3D es el todo. Con esa forma de modelar contemplas todas las perspectivas, o mejor dicho, todas existen, pues puedes rotar hacia cualquier ángulo y verlo todo, matemáticamente hablando.

Y digo todo esto pues últimamente estoy un poco enfadado de verlo todo tan plano (vamos 2D) y que el personal siga empeñado en ello. He tenido discusiones donde me decían que en el gráfico que me enseñaban tenía varias dimensiones (jugando con el tamaño y el color y el movimiento, ademas de la X y la Y), pero yo insistía (¿patológicamente?) en que todo es demasiado plano.

Pero el otro día me dí cuenta de que en el fondo estaba absorbido por esa planicie bi-dimensional, pues me veía a mi mismo tomando apuntes en reuniones, presentaciones, lo que fuera, pero siempre poniendo como resumen de lo escuchado «esto vs. lo otro». Incluso escuché, en alguna locución radifónica, lo beneficioso del movimiento pendular (otra vez bi-dimensional) para encontrar el equilibrio. Pero yo no lo encontraba, hasta que un día escuché: «giroscopio», y pensé SÍ: este cosmos que hoy nos gobierna no puede ser mejor descrito que por el movimiento de un giroscopio.

Y ahora cuando sigo escribiendo «esto vs. lo otro», los voy encadenado y así haciendo órbitas circulares.

¿Será la 4D lo social?

Radical

El otro día en una tertulia radiofónica descubrí que soy «radical»:

«El término radical viene del latín radix («raíz»), significa
así de raíz o de base, refiriéndose sobre todo a un punto de vista profundo,
sustancial, más aún si es aplicado a alguna convicción, práctica, análisis o
propuesta. No confundir con fanático o extremista que tienen otros
significados ajenos a una visión profunda de las cosas.»

Es decir, si no volvemos a la raíz de los temas (problemas) y los abordamos, nunca realizaremos los cambios de forma profunda; no seremos innovadores.

¿o se puede ser innovador «surfeando»?

Open Innovation: "another brick for the way"

El otro día me entreviste con los impulsores de ESADECreapolis. Yo «open», ellos «open», en poco tiempo se «cerró», que nos entendíamos. Da gusto encontrarse con personas (mas que con instituciones) y entenderse.

Observé que no es sólo una http://maps.google.es/maps?f=q&hl=es&geocode=&q=sant+cugat&ie=UTF8&ll=41.479197,2.086372&spn=0.004896,0.009978&t=h&z=14&output=embed&s=AARTsJpmshIj2ONFRyZIdjLZWvmvV_fzJg
Ver mapa más grande operación inmobiliaria, si no que hay un concepto (motor) detrás de todo ello para avanzar en el concepto de «Open Innovation». Para hacer camino, primero hay que ponerlo y explorar allí donde no lo hay.

¿Podré esperar a que habrán las puertas para disfrutar de la idea?

Paneres (Cestas en castellano)

El otro día voy a una farmacia. Necesito un mucolítico. Espero ser atendido y mientras tanto voy observado. Me paro y leo: «Se preparan todo tipo de PANERES». Vuelvo a leer. Sí, no me he equivocado. Luego pienso, «estoy en una famarcia, ¿de qué van a ser?».
Y claro, hoy ya «no tiene sentido» hacer ‘paneres’ de comida, de eso hay y abundante (aunque últimamente el tema se está poniendo difícil), por eso tiene más sentido hacerlas de medicamentos: hay que cuidar el soma, y algo del alma también, que estamos muy agustiados con tanto 2.0, pero yo vivo en el 1.o ¿o estoy en el 1.5? ¿pero dónde está el ‘roadmap’ (hoja de ruta)?

Innovar x innovar

El otro día asistí a un evento en Terrassa sobre Creatividad e Innovación.
No fué de primeras espadas pero sí que supieron conectar con la realidad, a pesar de lo manído del tema.
Entre todas las afirmaciones me quedó como destacada una intervención de Artur Serra (ahora impulsando con el CatLab) donde mencionó tan sucinta y simplemente: «al principio las personas se bastaban para sobrevivir, y se trabajaba lo justo para ello. Una vez se pudo acumular riqueza (dinero), algunos raros encontraron el ‘placer’ en trabajar por trabajar, para acumular riqueza. Hoy podríamos decir que la evolución sería en innovar por innvovar y ‘vivir de ello’, aunque parezca raro.»
A la innovación como fin y no como medio.
¿Lo podremos ver?

Cambio de Paradigma: el final de la"rueda tonta"

El otro día, un amigo (=aquel que te trae algo que sabe de antemano que te va a gustar y cuando menos te lo esperas) me pasa una grabación radiofónica de hace tiempo donde se entrevista a Alex Rovira por la reciente publicación, entonces, del libro de «La Buena suerte».

Es más una conversación que una entrevista clásica. Ya la he reescuchado varias veces y lo que más me impacta es cuando el periodista le pregunta:»¿qué pasa cuando después de mucho intentarlo, no llega la Buena suerte?», y Alex dice, mencionando a Skinner, que «siempre que haces lo mismo, obtienes el mismo. Resultado, deja de hacerlo y tendrás nuevos resultados: ¡cambia de paradigma!».

Ah! ‘Touchee’.

No podemos en Automoción seguir haciendo lo mismo. Vender «coches» frente a servir movilidad; enfrentarnos a las administraciones versus construir un espacio donde la movilidad a entregar sea «inteligente» (claro esto último ya incluye sostenible, desde todas las perspectivas) y donde el usufructuario no distinga entre parado (casa/oficina/taller) y en movimiento (coche/autobus/tren/avión/braco/…) para disponer de información (la famosa i-bicuidad de A. Cornella).

Si a nuestra «caja tonta» le queda menos, ¿cuánto le va quedando a la «rueda tonta»?

Hoy descubrí que soy de derechas

Nada. Fué fulminante. Yo pensaba que era moderno por que escribía en la red y va y mi admiradísimo Juan Cueto (El País Semanal, 3/Feb/08: «Subir a la red«) me dice que «sólo» escribir es de derechas frente a publicar videos, que es muestra de progresía. Ya voy tarde.
¿Qué hago? ¿Publicar ppt con gráficos dinámicos estaría cerca de la modernidad?

Plataformas en Automoción

No he estado de vacaciones, en sentido literal, pero sí observando y tras dos eventos relacionados con el ámbito de Automoción, me he lanzado (más otras puyas a escribir) a resumir lo visto.
Los eventos son: XXII Encuentro de empresarios de automoción del IESE y PRIMER CONGRESO STA – 2008 de la STA, donde, básicamente, los panelistas muestraron lo que están haciendo y de ahí tú derivas lo que será mejor, pues debate, poco o poco nuevo.
En ese ejercicio de destilar lo esencial, me quedo más contento de lo observado en el segundo: la presentación tenía como colofón presentar una «Plataforma de Colaboración en Técnicos de Automoción», como anunciamiento de que sólo colaborando se iba a poder conseguir ser mejores, y que para facilitar esta acción, una plataforma debía ser la base (de partida). En el IESE no llegaron a un colofón tan dirigido, tal vez no era su propósito, pero sí que se suscitó que el «futuro» del sector pasaba más por «trabajar juntos», como mínimo, en ámbitos como la logística (frente a un ‘enemigo’ común: las administraciones y las deficientes infraestructuras que ‘administran’), y en repensar como se estructuraba «la cadena de valor» (¿’pull’ or ‘push’?).
Como reto me quedó que en ambos casos esa colaboración que se inducía, ya no va a ser algo «bonito de tener», sino una obligación para la supervivencia.
Y a mi me surge una duda ¿quién va a ser el propietario de esas plataformas? ¿va a ser un negocio más dentro de la cadena de valor? o simplemente, ¿volveremos a confiar en la buena voluntad de la personas que buscan el ‘fin común’?.
No lo creo (veo).